¿Cómo quitar las manchas amarillas de la ropa blanca?

Este es otro de esos misterios sin resolver. ¿De dónde salen esas manchas amarillas que decoran tu mantel de los domingos o tus camisetas bancas? Pues no lo sabemos, la verdad, pero lo que sí sabemos es como eliminarlas una vez que salen.

Bueno, alguna idea sobre cómo han aparecido sí tenemos. Suele ser porque hemos tenido la ropa guardada mucho tiempo, en lugares poco ventilados o húmedos, o por que, en su día, no se lavaron o secaron adecuadamente. En el caso de las camisetas, las manchas salen en la zona de las axilas. No te preocupes, hay trucos para eliminarlas pero, eso sí, asegúrate de leer bien las etiquetas para saber si las prendas admiten o no un tratamiento especial:

– Lejía: es el remedio más eficaz pero también uno de los más agresivos con la ropa. Nosotros te recomendamos diluirla en agua y dejar las prendas en remojo una media hora, y luego lavarlas normalmente. Si vas a usarla en la lavadora, añade la lejía directamente en el cajetín (tu máquina puede tener un compartimento para lejía, identificado con un triángulo, si no lo tiene, ponla en la del detergente, que llevará un II en números romanos). Eso sí, mira siempre que las prendas acepten la lejía y cuál es la temperatura más alta que acepten las prendas para conseguir un resultado más eficaz.

– Vinagre blanco: uno de los trucos más simples y baratos. Pon un vaso de vinagre en el agujero del suavizante y haz un lavado normal. Para secar la ropa ponla al sol y las manchas desaparecerán. Como curiosidad, que sepas que el vinagre actúa como suavizante.

– Bicarbonato y limón: otra opción fácil y barata. Mezcla zumo de limón con bicarbonato hasta conseguir una pasta y aplícala directamente sobre las manchas amarillas. Cuando prenda se haya impregnado, tiéndela al sol para reforzar el efecto blanqueador y, cuando esté seca, lávala normalmente.

– Agua oxigenada: debes tener en remojo la prenda durante unos 20 minutos en un recipiente con agua fría y agua oxigenada a partes iguales. Después lava la prenda normalmente.

 Oxígeno activo: es un buen sustituto de la lejía en caso de que no quieras o no puedas usar lejía. Hay marcas que tienen productos específicos para ropa blanca, menos agresivos que la lejía. Solo hay que seguir las instrucciones de tiempo y cantidad que figuren en el envase, y hacer el lavado más intensivo (de temperatura) que permita la prenda según su etiqueta.

Foto: Freepik

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