¿Por qué suena mi nevera?

¿Habéis notado anomalías en vuestros frigoríficos cuando se acercan los meses calurosos y el sol no se nos despega?

Si tu nevera hace ruidos raros y no reconoces de dónde viene, hay que empezar a prestarle atención. Hemos preparado un listado de ruidos tomando como referencia una de nuestras neveras EVVO:

  • El ruido se zarandea al fondo: es muy posible que el problema esté en la bandeja de goteo. Solo hay que colocarla de nuevo en su posición inicial y cesará el ruido.
  • El ruido del ventilador del condensador tiene demasiada fuerza: esta parte del condensador hay que limpiarla (con un cepillito, nada que pueda dañarlo) para quitar toda la carga de polvo y suciedad que se acumula entre las aspas. Pero cuidado al limpiar… ¡no te olvides de desenchufarla primero! Nuestro consejo es que lo verifique un profesional porque podría ser un problema del compresor.
  • El ruido suena como el motor de un coche: ¡no se trata de una anomalía! Aunque unos frigoríficos sean más silenciosos que otros, no desaparece del todo. ¡Esa sí que sería una mala señal! Con este motor se genera la energía que provoca el enfriamiento, aunque pueda sonar como un coche.
  • El ruido está por todo el interior: puede ser el ventilador que mueve el aire entre el congelador y la nevera. Si encuentras el interruptor de la luz, púlsalo. De ser el ventilador el culpable, el ruido será más potente… y habrá que sustituirlo.
  • El ruido se parece a un burbujeo al cerrar la puerta de la nevera: el culpable es el fluido refrigerante que va por las tuberías para completar su serie de refrigeración. Es un ruido totalmente normal en esta época. En verano, con el calor, entra mucho aire caliente en la nevera que ocupa un volumen mayor que el aire frío. Suele suceder, sobre todo, si dejamos la puerta abierta un rato más largo de lo habitual. Si al cerrar la puerta las juntas sellan bien, todo el interior queda herméticamente cerrado. Este aire frío, al enfriarse tras unos minutos, hace el vacío en el interior de la nevera y se encoge, además de condensar la humedad del aire caliente y generar hielo. Este ruido se puede suavizar si dejamos unos segundos de espera para abrir la nevera de nuevo… y no dejando la puerta abierta demasiado tiempo.

Unos ruidos son más alarmantes que otros, pero si tu frigorífico tiene ya más años que tus hijos casados y se comporta de forma extraña, quizá vaya siendo hora de mirar un frigorífico nuevo